Un juez de instrucción debe investigar el asesinato de Carolina, una celebridad televisiva, aparentemente a manos de su prometido, un poderoso empresario.
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Un juez de instrucción debe investigar el asesinato de Carolina, una celebridad televisiva, aparentemente a manos de su prometido, un poderoso empresario. Pero conforme avanzan los interrogatorios y las pruebas, emerge una trama más compleja. Las apariencias engañan y la verdad sobre lo ocurrido en la madrugada del 2 de junio desafía las conclusiones iniciales de la policía.
Carolina ha conseguido todo lo que soñaba: es una celebridad de la televisión, se ha sometido a intervenciones quirúrgicas para mejorar su apariencia, ha participado en programas de televisión y desfiles. A los veintiséis años conoce a Ricardo Figueroa, un empresario de éxito de cincuenta y tres años, hecho a sí mismo, que pasó de ser albañil a convertirse en uno de los mayores constructores del país. Entre ellos surge un romance intenso que los lleva al compromiso matrimonial. Ricardo le regala una casa de lujo y ella trabaja obsesivamente en decorarla según sus sueños. Carolina también logra quedarse embarazada.
Sin embargo, en la madrugada del dos de junio, Andrés Ávila, un juez de instrucción que se dedica a impartir justicia desde hace quince años, recibe la noticia de un asesinato. Carolina ha aparecido muerta en su vivienda, víctima de una brutal agresión. Todo parece indicar que Ricardo, su prometido, es el culpable. La policía, encabezada por el experimentado inspector Rodríguez y la novata Ainoa, rápidamente concluye que se trata de un nuevo caso de violencia de género, el número veinticinco ese año.
Pero Andrés, un hombre reflexivo y meticuloso, comienza a cuestionarse esta conclusión precipitada. A medida que examina las pruebas y los detalles de la escena del crimen, descubre inconsistencias que no encajan con la narrativa oficial. Las evidencias sugieren una historia mucho más enredada que un simple arrebato de violencia pasional.
Con la ayuda de su amiga Ana, una escritora de novelas eróticas que oculta su verdadera profesión tras un seudónimo, Andrés se adentra en un laberinto de secretos, mentiras y motivaciones ocultas. A medida que profundiza en la investigación, se revela que Carolina no era exactamente quien aparentaba ser, y que Ricardo, pese a su apariencia de hombre de éxito, esconde sus propias sombras.
La novela es un thriller psicológico que cuestiona las apariencias, los prejuicios de la sociedad contemporánea y la verdadera naturaleza de la justicia. En un mundo donde la culpa se asume basada en estereotipos y donde la prensa y la opinión pública condenan antes de que se investiguen los hechos, un juez comprometido debe desentrañar la verdad oscura.