En un pueblo costero olvidado por el tiempo, dos vidas convergen durante un verano transformador. Samuel, hijo de pescadores, ve truncadas sus aspiraciones marinas por las expectativas maternas de educación urbana.
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En un pueblo costero olvidado por el tiempo, dos vidas convergen durante un verano transformador. Samuel, hijo de pescadores, ve truncadas sus aspiraciones marinas por las expectativas maternas de educación urbana. Con la llegada del veterinario Jaime y su familia desde la ciudad, su hija Claudina se enfrentará a la soledad de un destierro forzado que ocultará revelaciones inesperadas. Entre acantilados, calas rocosas y misterios locales, el verano se convierte en un umbral donde pasados abandonados regresan y destinos entrelazados encuentran su curso.
Aquel verano teje la historia de dos adolescentes cuyas vidas colisionan en un pueblecito costero que parece suspendido fuera del tiempo. Samuel ha crecido en la costa, hijo de una familia de pescadores, con las manos y el corazón marcados por el mar. Desde pequeño posee una conexión casi sobrenatural con el agua: bucea sin instrucción, se mueve entre rocas y calas con familiaridad de quien conoce cada secreto del océano. Su madre, decidida a que escape del destino marinero, lo obliga a estudiar, a prepararse para una vida urbana que lo aleja del horizonte que lo reclama.
Claudina llega al pueblo a regañadientes, adolescente urbana arrancada de sus amigos, condenada a pasar el verano en lo que considera un exilio rural. Su padre Jaime regresa a los lugares de su infancia buscando descanso y remembranza. Para ella, el pueblo es castigo: sin cobertura, sin entretenimiento, donde el mar es rocoso y hostil. Choca la sensibilidad urbana contra la sabiduría milenaria de la costa.
Pero el pueblo guarda secretos. Netrea, mujer misteriosa que emerge entre arbustos, vehicula lo sobrenatural y teje hilos de destinos convergentes. El encuentro fortuito entre Samuel y Claudina, la llegada de Jaime que despierta recuerdos dormidos, los murmullos del pueblo: todo apunta a un verano que será punto de quiebre donde lo antiguo retorna, donde los sueños marinos encuentran cauce, donde dos mundos se reconocen uno al otro.