Martha mira atrás su matrimonio de ocho años con Patrick desde la irrupción de la ruptura. En los recovecos de la vida cotidiana, entre bromas resagadas y silencios crecientes, una mujer descubre que ha estado intentando ser alguien que no…
Descargar
Martha mira atrás su matrimonio de ocho años con Patrick desde la irrupción de la ruptura. En los recovecos de la vida cotidiana, entre bromas resagadas y silencios crecientes, una mujer descubre que ha estado intentando ser alguien que no es. El relato desanda el camino desde un banquete hasta el instante en que el marido se marchó, destilando la melancolía de quien comprende, demasiado tarde, que convertirse en esposa significó desaparecer.
Martha relata, desde el presente de la ruptura, los ocho años de su matrimonio con Patrick, un hombre afable que cae bien a todo el mundo. La historia comienza en un banquete donde la pareja, recién casada, conoce a una mujer sola, y Martha improvisa una anécdota comparando a Patrick con un sofá de la infancia: siempre presente, dado por sentado, cuyos defectos enumeraría si le pidieran. Esa metáfora se convierte en su respuesta habitual durante años. Pero bajo la superficie de un matrimonio que parecía funcionar, Martha ha estado intentando convertirse en lo contrario de sí misma, esforzándose por ser la esposa adecuada. Su hermana Ingrid, embarazada de su cuarto hijo, navega la vida con soltura; Martha, en cambio, vive en Oxford en una casa alquilada, escribiendo una columna gastronómica para una revista de supermercados, editada obsesivamente por alguien nacido en 1995. El matrimonio se agrieta a través de detalles: el gesto de Patrick señalando con el dedo, los silencios cargados, la indiferencia en una frase como «Vale, gracias». Su cumpleaños cuarenta, insistentemente celebrado porque hay que «atacar el día», se convierte en quiebre: Martha llora en los aseos durante su propia fiesta. Dos días después, Patrick se marchó. La novela entreteje también las historias familiares: su padre Fergus Russell, poeta que publicó en The New Yorker a los diecinueve años pero nunca volvió a publicar; su madre Celia Barry, escultora que construye pájaros amenazantes con materiales reciclados, de importancia «secundaria» según The Times. Una familia de artistas fracasados o silenciados, donde el sacrificio es lo que se espera de las mujeres.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.