Ralf Whitman sale de la cárcel de Sing-Sing tras cinco años de condena por tentativa de homicidio. En las calles de Nueva York, se reencuentra con su padre, el Gran Tooker, antiguo capo de la mafia neoyorkina ahora retirado y enfermo.
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Ralf Whitman sale de la cárcel de Sing-Sing tras cinco años de condena por tentativa de homicidio. En las calles de Nueva York, se reencuentra con su padre, el Gran Tooker, antiguo capo de la mafia neoyorkina ahora retirado y enfermo. El joven, sediento de poder y dinero, lo convence para reorganizar la antigua pandilla Tooker y restaurar su dominio en la ciudad. Lo que comienza es un viaje hacia el crimen organizado, la violencia y la sed de poder.
La novela abre con Ralf Whitman abandonando Sing-Sing, la penitenciaría neoyorkina donde ha cumplido cinco años de condena por tentativa de homicidio a mano armada. De regreso en Nueva York, se sumerge nuevamente en el ecosistema criminal que lo vio crecer. Sus primeros pasos lo llevan al Farol, una taberna de Greenwich-Village frecuentada por delincuentes, donde contacta con Mucky, un intermediario criminal quien lo equipa con dinero y una pistola Browning. Sin embargo, el verdadero propósito de Ralf es reencontrarse con su padre, el Gran Tooker, legendario jefe de la mafia neoyorkina que ha caído en desgracia. Tooker, debilitado por la edad y la parálisis, ha quedado reducido a vivir en la pobreza, dependiendo del generoso trabajo honrado de su viejo compañero Smily. Ralf, dotado de una ambición sin límites y una frialdad calculada, convence a su padre para resucitar la antigua pandilla Tooker, proyecto que parece dormido desde el crepúsculo de la Ley Seca. La reunión que sigue reúne a los antiguos lugartenientes: Clancy, dispuesto a cuestionarse la autoridad del joven; O’Brien, quien ha encontrado seguridad en la legitimidad y rechaza el llamado; y los hermanos Peniques, gemelos astutos y violentos. El primer acto de autoridad de Ralf es brutal: mata a Clancy sin dudarlo cuando este intenta desafiarlo, estableciendo de inmediato el tono de su reinado. La narrativa se construye sobre la tensión entre la decadencia del viejo orden criminal y el ascenso de una nueva generación sin escrúpulos, donde la violencia es el idioma de la negociación.