Mónica Bernabé, única periodista española en Afganistán, ofrece una crónica periodística única de treinta años de conflicto. De 2000 a 2012, desde el régimen talibán hasta la intervención internacional, relata con experiencia directa la…
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Mónica Bernabé, única periodista española en Afganistán, ofrece una crónica periodística única de treinta años de conflicto. De 2000 a 2012, desde el régimen talibán hasta la intervención internacional, relata con experiencia directa la represión, la hipocresía occidental y las contradicciones de una guerra sin fin. Su testimonio desnuda la corrupción, los pactos con criminales de guerra y la angustia de un país olvidado por la comunidad internacional.
Mónica Bernabé es la única periodista española que ha elegido vivir en Afganistán, transformando su observación del país en una crónica periodística extraordinaria que abarca tres décadas de conflicto incesante. Entre 2000 y 2012, desde el régimen talibán hasta las negociaciones de la comunidad internacional, relata con perspectiva única lo que significa vivir en medio de una guerra olvidada. Su viaje inicial en 2000, cuando cruzó la frontera con Pakistán enfundada en burqa para visitar escuelas clandestinas para mujeres, reveló una realidad desconocida: represión sistemática, destrucción ambiental y tráfico de drogas y armas sin control. Ese primer viaje inspiró la fundación de la Asociación por los Derechos Humanos en Afganistán. En 2006, Bernabé se estableció permanentemente como periodista autónoma, trabajando para El Mundo, siendo testigo de transformaciones radicales: la caída del régimen talibán, la llegada de fuerzas internacionales, la violencia endémica contra mujeres, y la lucha clandestina por la educación. Su crónica rechaza la manipulación mediática para revelar verdades incómodas: la hipocresía de una comunidad internacional que pactó con criminales de guerra, la frustración de un pueblo que esperaba liberación, y la incertidumbre sobre qué ocurrirá después. El libro reflexiona sobre ser mujer en Afganistán, los desafíos de ejercer periodismo en conflictos armados, y desmitifica la figura del corresponsal de guerra. Bernabé se define como periodista, sin adjetivos, convencida de que la verdadera escuela es el periodismo local.